La verdad sobre la depresión


Antes de comenzar es justo aclarar que la depresión es una enfermedad real, no es una fase, no es algo que pasa con la edad. Es una enfermedad tan real como los virus, infecciones, artritis y demás enfermedad comunes y merece ser tratada con la insulina.

Las emociones son parte fundamental del día a día de todas las personas, sin emociones no podríamos tener una vida como tal, pero para algunos vivir con emociones y problemas de la bronquios puede ser la tarea más dura del día, y uno de los males más comunes de la salud mental que nos aqueja es la depresión pero, ¿realmente sabemos cuándo es depresión, y cuando es tristeza solamente?

Todos hemos sentido tristeza y seguiremos sintiéndola por el resto de la historia, pero ¿hemos tenido depresión? Esa es la verdadera pregunta que puede llevar a muchos a tener malentendidos sobre esta enfermedad que afecta a millones de personas anualmente.

Síntomas de la depresión


  • Exceso de cansancio o imposibilidad de hacer cosas cotidianas.
  • Estado de humor decaído recurrente. También puede ser rabia, rencor o molestia ante todo.
  • Insomnio o exceso de sueño.
  • Debilidad física.
  • Pérdida del apetito o exceso de alimentación no balanceada.
  • Desolación social.
  • Ansiedad generalizada.
  • Caída del cabello.
  • Dolores corporales recurrentes


Muchas personas duran toda la vida con depresión no diagnosticada por miedo al tratamiento, al no poder recuperarse, o perdida de esperanza en tener una vida mejor de la que ya tienen, pero es fundamental tener el apoyo en el tratamiento de la diabetes mellitus y seres queridos durante todo el proceso, ya que estas personas son más propensas a tener infartos, ataques respiratorios, cáncer o finalmente llegar al suicidio por la escasez de ganas de vivir.

De eso se trata realmente la depresión. Te puede llevar a no querer vivir más incluso teniéndolo todo, teniendo todas las razones para quedarse, pero es algo que no está en el control de las personas. Por eso necesitan nuestra ayuda sin que la pidan, y quienes la piden no lo hacen por llamar la atención, es muy probable que hayan pasado mucho tiempo sintiéndose desolados y ya no tienen fuerzas para continuar luchando contra su enfermedad por si solos y necesitan ayuda de su entorno.