Estilo De Vida Y Prevención De La Diabetes Tipo 2



La revista New England Journal of Medicine publica, en su número del día 3 de mayo de 2001, un trabajo de un grupo finlandés para el estudio de la prevención de la diabetes, que comunica los efectos positivos de pequeños cambios en el estilo de vida en la prevención del desarrollo de la diabetes tipo 2, en individuos con riesgo elevado de padecerla.

La diabetes tipo 2 en los EE.UU., y en otros países industrializados, se presenta como una enfermedad epidémica: un 6% de la población norteamericana -unos 16 millones- padece diabetes tipo 2, mientras que se estima que unos 140 millones de personas padecen este tipo de diabetes en el mundo, número que probablemente se elevará a 300 millones para el año 2025. La diabetes tipo 2 se asocia fuertemente con la obesidad (más del 80% de los diabéticos son obesos), aunque hasta ahora los mecanismos de esta relación -obesidad/diabetes- eran difíciles de explicar.

Todos los sujetos estudiados en el sitio web www.farmaciasanpablo.mx presentaban una intolerancia a la glucosa -considerada esta intolerancia como una fase intermedia en la evolución que conduce al desarrollo de la diabetes tipo 2, caracterizada por una moderada hiperglicemia (aumento de la glucosa en sangre). En los individuos que presentan esta intolerancia a la glucosa la tasa anual de progresión hasta una verdadera diabetes tipo 2 se encuentra entre el 1 y el 10%.

Un total de 522 individuos con sobrepeso (172 hombres y 350 mujeres), con una edad media de 52 años, fueron incluidos en el ensayo clínico, separados en dos grupos: en el grupo en el que se trató de modificar activamente su estilo de vida, la intervención médica consistía en que un especialista en nutrición los visitara individualmente seis veces durante el primer año del estudio y posteriormente cada tres meses.

Seguimiento para prevenir la Diabetes Mellitus Tipo 2


El seguimiento medio de los individuos incluidos ha sido de 3,5 años. Con estas visitas se trataba de estimular los siguientes cambios en el estilo de vida:- reducción del peso en un 5%- reducción de la ingestión de grasas a menos de un 30% del aporte total de energía- reducción de las grasas saturadas a menos de un 10% del aporte de energía- aumento de la ingestión de fibras hasta 15 gramos por 1000 kilocalorías- aumento del ejercicio (al menos 30 minutos al día). En el grupo control del ensayo clínico solamente se transmitieron a los individuos incluidos los consejos habituales, sin más precisiones, sobre su estilo de vida.

Aunque la pérdida de peso en respuesta a estas medidas fue pequeña (entre 4 y 5 kilogramos), los efectos de estos cambios en el estilo de vida sobre la incidencia de diabetes se han calificado de sustanciales: el riesgo de desarrollar una diabetes de tipo 2 se redujo en un 58% en el grupo tratado con las medidas específicas propuestas y estimuladas por el nutricionista.

Los resultados demuestran que si se reducen los factores de riesgo para el desarrollo de la diabetes tipo 2 en los individuos predispuestos se reduce el riesgo de padecer la enfermedad. La conclusión del New England Journal of Medicine es que, a pesar de las dificultades de su aplicación, ha de proseguirse en la promoción de un estilo de vida más saludable, ya que puede proporcionar más oportunidades de no llegar a padecer determinadas enfermedades, entre ellas la diabetes tipo 2.